Grace: el proyecto para impulsar la bioeconomía con cañamo y miscanthus cultivados en tierras contaminadas


Para el año 2050, la Comisión Europea estima que la demanda global de biomasa alcanzará las 24 mil millones de toneladas. Para abastecer semejante volumen de forma sustentable habrá que superar varios obstáculos que permitan llevar la producción a su máximo potencial.

Dos de ellos, son la falta de confianza de los agricultores en el mercado de la biomasa y la integración de la la producción de biomasa a la producción de alimentos haciendo un uso eficiente de la economía circular para no comprometer la seguridad alimentaria.

Pero el proyecto GRACE, financiado por el Consorcio de Bioindustrias (BBI JU, por sus siglas en inglés), se ha propuesto evaluar la viabilidad técnica y económica de expandir la producción de biomasa a tierras no aprovechadas. Específicamente, están investigando la producción a gran escala de nuevos cultivos híbridos de miscanthus y variedades de cultivos de cáñamo en tierras marginales y contaminadas, así como el uso de la biomasa para crear una amplia gama de productos.

BBI JU es una asociación público-privada entre la UE y el Consorcio de Industrias Biológicas (BIC). Fue creado para impulsar la bioeconomía y está integrado por 22 actores de los sectores agrícola, industrial y científico.

Hay millones de hectáreas de tierras marginales y contaminadas en Europa que podrían utilizarse para proporcionar materia prima para la bioeconomía y contribuir a revitalizar las economías rurales», afirma Moritz Wagner, director del proyecto GRACE e investigador en la Universidad de Hohenheim en Stuttgart, Alemania. «GRACE demostrará que las cadenas de valor de base biológica pueden contribuir a la mitigación del cambio climático al reemplazar los productos fósiles intensivos en carbono por productos de base biológica con bajas emisiones de CO2».

Cáñamo y miscanthus

El proyecto se enfoca en dos cultivos versátiles: el cáñamo y el miscanthus, una gramínea originaria de Japón. La biomasa de ambos podría ser aprovechada en una amplia gama de aplicaciones fundamentales para la bioeconomía, incluidos productos químicos básicos, biocombustibles, materiales de construcción de base biológica, materiales compuestos para diferentes usos y productos farmacéuticos.

Los científicos del proyecto han desarrollado un nuevo tipo de cultivo de miscanthus que se puede cultivar a partir de semillas. Anteriormente, el miscanthus se plantaba utilizando rizomas; un método mucho más costoso. Las nuevas variedades están diseñadas para ser de mayor calidad, son resistentes al frío y a la sequía y tienen rendimientos similares al cultivo estándar de miscanthus. Los investigadores también están estudiando los impactos del cultivo de miscanthus en tierras contaminadas por metales pesados ​​para ver hasta qué punto las plantas absorben los contaminantes.

La biomasa de los cultivos de miscanthus del proyecto GRACE se puede utilizar para el aislamiento de edificios, concreto liviano, bioplásticos, bioetanol, químicos y solventes industriales, productos de consumo, textiles, automóviles, electrónica y fibras compuestas.

BBI JU demostró la factibilidad de producir bioetanol a partir de paja de miscanthus en una refinería de bioetanol precomercial en Straubing, Alemania. También está trabajando en el uso de azúcares lignocelulósicos extraídos de la paja de miscanthus para producir químicos verdes para la fabricación de bioplásticos.

Un uso para subproductos

El proyecto GRACE también está explorando cómo utilizar los subproductos. Por ejemplo, para la producción de hormigón ligero a partir de miscanthus molido y papel a partir de polvo de miscanthus. Uno de los socios del proyecto está abocado a esta actividad utilizando cultivos de miscanthus en tierras en desuso del aeropuerto de Schiphol, en Amsterdam.

Mientras tanto, los científicos de GRACE han utilizado con éxito diferentes componentes de la biomasa de cáñamo, incluido el cannabidiol, el cannabinoide no psicoactivo, cuyo uso está evaluación para el tratamiento de la epilepsia.

El proyecto ha establecido más de 60 hectáreas de miscanthus y cáñamo en tierras contaminadas y no productivas. Los investigadores de GRACE esperan extender el impulso del proyecto más allá de la iniciativa BBI JU.

Fuente: https://www.bioeconomia.info

https://bit.ly/2AxMIXp

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