Inversores de Estados Unidos, Canadá y Alemania proveerían la infraestructura para el desarrollo del cáñamo industrial en Costa Rica


El mercado global de los productos a base de cáñamo se calcula en $1.928 millones, con un crecimiento de 57% en el periodo 2016-2020, mientras que si se incluye el cannabis medicinal ascendería a mucho más.

“Hay mucha expectativa de parte de estos mercados, se nos han acercado con interés porque ya tienen experiencia y saben que el negocio es muy lucrativo. Definitivamente la industria podrá desarrollarse a partir de inversiones extranjeras”, respondió Solórzano ante la consulta de que si existía la infraestructura necesaria en Costa Rica para procesar el cáñamo y el cannabis medicinal.

Pese a que el Gobierno ya investiga sobre la planta a través del INTA desde inicios de mes, los alcances de la explotación de este cultivo dependen de la Asamblea Legislativa.

La parte más lucrativa de la industria del cannabis corresponde al uso medicinal, que comprende la elaboración de aceites, cremas, súper alimentos y otros productos de uso tópico.

En el Congreso se discute un proyecto propuesto por Zoila Volio, diputada independiente, que comprende el uso medicinal, pero también el aprovechamiento de la fibra del cáñamo con fines textiles.

“Si al final solo se aprueba el uso del cáñamo con fines textiles, las ganancias de la actividad podrían ser mucho menores”, detalló Solórzano.

En todo caso, el INTA realizará investigaciones sobre 12 variedades de plantas, cada una con diferentes concentraciones de cannabinoides (CBD, componente no psicoactivo de la planta) y características particulares.

Por ejemplo, una de las que ya se importó y plantó en el Caribe y en Guanacaste, la Maya Grain, tiene hojas y tallos más fuertes, lo que la convertiría en un espécimen ideal para el uso textil.

Otras variedades, con mayores concentraciones de CBD, son más aprovechables con fines medicinales.

Las plantas se someten a condiciones hostiles de temperatura y humedad para verificar si pueden ser sembradas en Costa Rica.

Las investigaciones que realiza el INTA se extenderán por aproximadamente seis meses.

El cáñamo tiene potencial como materia prima de suplementos, soluciones tópicas, o incorporándolo en alimentos y bebidas; alimentos como lácteos, productos de panadería, semillas y snacks; además de productos de cuidado personal como jabones y lociones, según un estudio de la Promotora de Comercio Exterior.

También se puede incorporar a productos de aplicación industrial como bioplásticos y de construcción sostenible.

Fuente: https://www.larepublica.net

https://bit.ly/2AxMIXp

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