El plástico de cáñamo versus el plástico de petróleo

Prácticamente todos los científicos que estudian el clima están de acuerdo en que debemos reemplazar nuestra dependencia de los combustibles fósiles. Teniendo en cuenta de que con el cáñamo podemos fabricar plástico biodegradable y que además es una planta capaz de descontaminar el suelo, es increíble que este cultivo tan completo no se use más.

La moderna industria del cannabis se enfrenta a muchos desafíos, uno de los cuales y más importantes es cómo mantener la sostenibilidad en un mercado de crecimiento exponencial. Conceptualmente y teniendo en cuenta que la industria se desarrolla en torno a la producción y venta de una planta, es lógico que la sostenibilidad sea uno de sus principales objetivos. El cannabis viene de la tierra. Por lo tanto ¿no debería la industria tratar de minimizar su impacto en la tierra y el medio ambiente?

La realidad es que las semillas y la propia hierba se venden envueltas en envases de plástico. ¿Es el cáñamo la respuesta al envasado sostenible de cannabis? Porque una de las principales formas en que la industria produce desechos y causa serios perjuicios al medio ambiente es a través del embalaje de plástico en el que están contenidos los productos de cannabis. Todas esas pequeñas bolsas y tubos de plástico se suman. Aunque es verdad que algunas empresas empiezan a reciclar los envases de cannabis, gran parte de ellos terminan en vertederos. Afortunadamente, ya hay algunos bancos de semillas que venden su producto en elegantes bolsas de fibra de cáñamo.

El cáñamo apenas contiene THC, el cannabinoiide psicoactivo del cannabis. Y el plástico a base de cáñamo puede ser superior al plástico tradicional a base de petróleo. ¿Por qué no envasar el cannabis con cannabis? La principal razón por la que abusamos del plástico es porque es un material muy barato y fácil de fabricar. Es el material utilizado para envasar cannabis y ponerlo en manos de los consumidores. Todo lo referente al cannabis viene en envases de plástico.

Una de las principales razones por la cual hay tantos envases de plástico en la industria del cannabis está relacionada con las estrictas reglas que los estados exigen para poder operar en un mercado legal. La mayoría de los estados tienen leyes que exigen que el envase sea a prueba de niños y resellable. Además, después de comprar un producto de cannabis puede que tenga que ir a otra bolsa (potencialmente de plástico) antes de salir del dispensario. Todo ese plástico es necesario para simplemente sacar el cannabis de la puerta del dispensario. Después llegamos a casa y la muchos consumidores guardan la marihuana en bolsas de plástico.

Aunque hace muchas décadas el cáñamo era legal y ampliamente cultivado, posteriormente fue ilegalizado en los EE. UU. junto con la marihuana en la Ley de Impuestos a la Marihuana de 1937. Gracias a la Farm Bill que legalizó el cáñamo a finales del año pasado, se han abolido muchas restricciones. Este hecho, promovido por el presidente Trump, atrajo a los agricultores, tanto pequeños como grandes, a comenzar a cultivarlo y el uso de bioplásticos de cáñamo ha aumentado en los últimos años. El cáñamo es biodegradable, renovable, fuerte y menos perjudicial para el medio ambiente que el plástico a base de petróleo.

Aunque en la actualidad no hay estudios que digan con total precisión cuánto tiempo tarda el plástico a base de petróleo en descomponerse, se cree que tardará cientos o incluso miles de años, mientras que los bioplásticos de cáñamo pueden demorar tan solo 6 meses en descomponerse. Hace unos días estaba caminando por la playa y me encontré con un envase de una conocida marca de yogurt que parecía recién tirado. Cuando me fijé en el envase comprobé que la fecha de caducidad tenía más de 40 años. Y creedme que la apariencia era la de un envase nuevo.

La cuestión es si los consumidores de cannabis nos preocupamos por la sostenibilidad y si estamos dispuestos a pagar un poco más de dinero por mantener el medio ambiente. Kevin Tubbs, Director de Desarrollo Comercial de The Hemp Plastic Company, está convencido de que el consumidor de cannabis medio preferiría envases de plástico de cáñamo. No puede cumplir con las demandas porque no hay suficientes productores de cáñamo.

Su empresa está creciendo a gran velocidad comercializando el polímero de plástico de cáñamo. En la actualidad su empresa produce 50 millones de libras (22.679.618 kilos) de plástico de cáñamo al año, lo cual no es mucho si se compara con la producción total de plástico a nivel mundial que se calcula en más de 300 millones de toneladas. Pero todo suma y con el tiempo más empresas empezarán a fabricar plástico a base de cáñamo y el resultado puede tener un gran impacto en el medio ambiente.

¿Por qué la industria no usa cáñamo? Es verdad que parece la opción más natural dentro del sector del cannabis. Pero la realidad es que casi nunca se usa. ¿Por qué? Porque es más caro de producir.

Pero afortunadamente, algunas empresas ya están apostando por el cáñamo. La empresa Sana Packaging produce envases exclusivamente para la industria del cannabis y solo emplea productos de cáñamo. Debido a que el cáñamo es un material nuevo al que las empresas y los consumidores no están acostumbrados, parte del plan de Sana Packaging es educar a las personas en todo lo referente a la planta del cáñamo. Explicar cómo se obtiene y la grandeza de emplear el plástico de cáñamo como una alternativa al plástico a base de petróleo.

Gracias a la aprobación de la Farm Bill a fines del año pasado, los agricultores de los Estados Unidos están descubriendo todo un universo de posibilidades en relación al cáñamo. El cáñamo se está viendo como un cultivo comercial de inmensas posibilidades. Hemp Plastic Company y Sana Packaging han visto desde productores comerciales hasta cultivadores familiares que han empezado a cultivar cáñamo, como cultivo principal o como un cultivo secundario en una granja.

El cofundador y CEO de Sana, Ron Basak-Smith, dice que la industria necesita replantearse toda la cuestión. También insiste en que hay que plantearse alejarse de un sistema insostenible basado en el uso de recursos finitos para crear productos que cambien este hecho de consecuencias desastrosas para el planeta.

La clave radica en equiparar el suministro de cáñamo con la demanda. El cuello de botella estará en la producción de cáñamo, que en estos momentos es demasiado limitada y por esto el producto se encarece. Animamos a los agricultores a que pongan algunas semillas en el suelo de sus granjas.

Porque en la actualidad los plásticos de cáñamo son más caros y es necesario hacerlos más baratos. Uno de los aspectos más complejos para el uso de plástico de cáñamo es asegurar la cadena de suministro. Debido a que hay tan pocos agricultores que cultivan cáñamo, es difícil confiar en una fuente constante de suministro para crear plástico.

¿Pueden los legisladores establecer regulaciones de sostenibilidad antes de que la industria crezca demasiado y sea demasiado tarde? Los legisladores están tratando de averiguar cómo se ve la regulación del cáñamo en Colorado, especialmente ahora que es legal a nivel federal. Al final todo es una cuestión del incentivo económico de cada estado. Mientras algunos estados lo tienen claro, otros no lo ven de la misma manera. Algunos estados están invirtiendo en el cáñamo mientras que otros no. Quizás sea Colorado el que más valor ve en el cáñamo.

Los consumidores están muy interesados en los plásticos de cáñamo, pero son las tiendas las que tienen la última palabra. Obviamente los consumidores son una cosa, pero las tiendas son realmente quienes toman la decisión final. Pero hay muchas razones para cambiar el modelo de plástico antes de que sea demasiado tarde para el planeta.

El plástico de cáñamo es completamente biodegradable. Una razón por la cual el plástico convencional es tan tóxico es por su larga vida útil. Cualquier plástico convencional tardará años en descomponerse. Pensemos en todos los productos de plástico de petróleo que a diario acaban en los vertederos, en el mejor de los casos. Porque por desgracia, los océanos están absolutamente contaminados de plástico. Piensa en productos de uso cotidiano como por ejemplo las bolsas de supermercado, los tupperware, botones, envases, productos electrónicos y miles más. Por desgracia la contaminación plástica está creciendo en todo el mundo. Sin embargo, el plástico de cáñamo puede ser completamente biodegradable cuando se hace con polímeros biodegradables. A diferencia de los plásticos convencionales, el plástico hecho de cáñamo no contamina el medioambiente.

El plástico de cáñamo tarda unos 3-6 meses en descomponerse. Esto es muy poco tiempo en comparación con los plásticos convencionales. El plástico de cáñamo también se puede reciclar indefinidamente. Aunque el plástico a base de petróleo también puede reciclarse, el problema es que este tipo de plástico está repleto de productos químicos, y el reciclaje es un proceso tóxico. Los plásticos convencionales que se reciclan filtran sustancias nocivas al medio ambiente.

El plástico de cáñamo no es tóxico. El plástico convencional es tóxico para nuestra salud porque, entre otras cosas, contiene disruptores endocrinos. Los disruptores endocrinos, como el BPA, interfieren con el sistema endocrino (también conocido como hormona) en el organismo humano. Una vez dentro del organismo, los disruptores endocrinos actúan como la hormona estrógeno. ¿Por qué es esto peligroso? Este desequilibrio hormonal en el organismo puede generar el desarrollo de tumores. De hecho, los disruptores endocrinos están relacionados con algunos defectos de nacimiento, cáncer, problemas de aprendizaje y mucho más.

Los peligros de los químicos tóxicos del plástico no acaban con la digestión. Los disruptores endocrinos también pueden filtrarse al suelo y al agua subterránea, degenerando el medio ambiente y por ende nuestra salud. Por el contrario, el plástico de cáñamo no es tóxico. El plástico fabricado a partir de cáñamo no contiene disruptores endocrinos nocivos como los plásticos a base de petróleo. Y, a diferencia del plástico a base de petróleo, no libera toxinas al aire durante la producción. ¿No es absurdo seguir destruyendo nuestro planeta y salud cuando tenemos una buena alternativa?

El plástico de cáñamo podría ayudar a salvar la fauna en peligro de extinción El plástico está contaminando el mar a tasas muy preocupantes. Un estudio realizado por la Organización de Investigación Científica e Industrial del Commonwealth y el Imperial College de Londres concluyó que el 60% de las aves marinas tienen plástico en el intestino. Para el año 2050, esperan que ese número pueda aumentar al 99% ¿Pero cómo termina este plástico en el organismo de la fauna silvestre? Cuando el plástico se expone a la luz solar, se descompone en pedazos más pequeños. Estas pequeñas piezas de plástico terminan siendo ingeridas por la fauna marina. A medida que el plástico se desintegra, baja por la cadena alimentaria.

Ni los animales ni los humanos pueden consumir plástico. La ingestión de plástico puede provocar una serie de efectos muy nocivos para la salud. Y lo peor de todo es que muchos de ellos aún los desconocemos. El plástico de cáñamo es biodegradable y no es tóxico. En lugar de llenar nuestros océanos con plásticos petroquímicos letales, deberíamos crear alternativas sostenibles.

Una de las grandes ventajas del plástico de cáñamo es su versatilidad. De hecho, miles de productos plásticos cotidianos podrían fabricarse con cáñamo en lugar de petróleo. El plástico de cáñamo se puede moldear de miles de formas. Los usos del plástico de cáñamo abarcan: la electrónica, contenedores, juguetes, cosméticos, botellas, ropa, recambios de automóvil y barcos, mobiliario y mucho más. Y a diferencia de los plásticos petroquímicos, la fabricación de plástico de cáñamo es ecológica y rentable.

El plástico de cáñamo disminuye los contaminantes emitidos a la atmósfera. Hay más dióxido de carbono en la atmósfera hoy que en ningún otro momento de la historia durante los últimos 10000 años. La constante concentración de dióxido de carbono está causando el calentamiento de la atmósfera del planeta, conocido como el efecto invernadero. Gran parte de este incremento de dióxido de carbono se debe a la quema de combustibles fósiles. Los plásticos convencionales están hechos de combustibles fósiles como el petróleo. En consecuencia, el plástico contribuye en gran manera al incremento de las emisiones de CO2.

Por el contrario, el plástico y los productos de cáñamo pueden reducir el efecto invernadero. Esto sucede porque el cáñamo absorbe dióxido de carbono de la atmósfera y después lo convierte en oxígeno. También hay que tener en cuenta que el plástico de cáñamo genera cero subproductos tóxicos. El plástico de cáñamo es un proceso sostenible: todo lo contrario del proceso de fabricación tan tóxico de los plásticos petroquímicos.

Algo que mucha gente no sabe es que el plástico de cáñamo es más resistente que los plásticos a base de petróleo. El plástico hecho de cáñamo es hasta cinco veces más rígido y 3.5 veces más fuerte que el polipropileno, uno de los tipos más comunes de plástico. Pero además de ser más resistente es mucho más ligero. Esto convierte al plástico de cáñamo en un producto estrella entre otros materiales de fabricación. En definitiva, el plástico de cáñamo es mucho más fuerte y mucho más seguro que el plástico convencional. El plástico de cáñamo también es mucho más duradero y proporciona resistencia aún siendo muy poco pesado. Estas características combinadas hacen que el plástico de cáñamo sea la opción más inteligente.

Por supuesto, el plástico de cáñamo es un recurso renovable. Desde el momento en que la semilla penetra en el suelo, el proceso se puede repetir hasta el infinito. Además el cáñamo enriquece su entorno. Esto se debe al sistema radicular de esta planta excepcional. El cáñamo es una planta muy resistente con raíces profundas. Es un cultivo perfecto para prevenir la erosión del suelo, reduciendo de esta manera la contaminación del agua. El cultivo de cáñamo se puede repetir en el mismo terreno durante años sin poner en peligro la calidad. Incluso una vez que el cáñamo se transforma en plástico, sigue siendo sostenible. El plástico de cáñamo es 100% biodegradable. Lo que significa que se descompone en unos pocos meses. Esto es justamente lo opuesto a lo que ocurre con los plásticos tradicionales, que necesitan demasiado tiempo para descomponerse mientras absorben toxinas en el proceso.

Ningún otro recurso natural tiene tantas capacidades como el cáñamo. Desde el principio hasta el fin el cáñamo es renovable. Si bien no es la única respuesta a nuestros problemas ambientales y de salud, es un muy buen comienzo.

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